Ya no es ningún secreto que el Perú es uno de los destinos turísticos más importantes de Sudamérica y, para muchos, incluso de todo el mundo. Con sus innumerables tesoros arqueológicos, multiplicidad de paisajes, y una escena gastronómica inigualable, el Perú se ha convertido durante las últimas décadas en un paraíso para visitantes de todos los rincones del globo.

Dentro de estos visitantes se destacan, sin embargo, los turistas jóvenes. Todos los años, decenas de miles de jóvenes llegan al país sobre todo desde Europa, Asia y el resto del continente americano para disfrutar de todo lo que el país tiene para ofrecer.

Lima y sus hostales

Dentro del Perú, la capital Lima tiene la mayor cantidad de visitantes, especialmente en lo que respecta al turismo joven. Su gastronomía, sus bares y su escena nocturna, hacen de la capital peruana un destino imperdible para parejas y grupos de amigos.

Especialmente para aquellos que llegan como mochileros, Lima ofrece una gran red de hostales y albergues de toda clase y en todas las zonas de la ciudad. De este modo, Lima tiene cómo alojar a aquellos visitantes que prefieren el turismo más desenfadado y espontáneo. A pesar de que la oferta hotelera de la ciudad posee numerosos establecimientos de lujo, incluyendo a las grandes cadenas de hoteles del mundo, la estadía en un hostal pequeño sigue siendo la elección preferida de miles de personas todos los años.

Precios para todos

Los hostales de Lima son célebres por su excelente relación precio-calidad. Muchos se encuentran en antiguas casonas coloniales o del siglo XIX, acondicionadas para alojar visitantes, y a precios que son verdaderamente económicos, especialmente para los turistas que llegan desde fuera de Sudamérica.

Como muchos de esos establecimientos se encuentran en las zonas más céntricas de la ciudad, los costos en traslados a discotecas y bares se reducen aún más. Esta es otra de las razones por las que muchos jóvenes prefieren este tipo de alojamiento.